Solemos ver a las arañas como unos depredadores implacables, hábiles asesinas... Pero hay algunas que también son buenas madres como este Oxiópido que custodia su puesta con total dedicación, puede ausentarse de forma breve para cazar pero no tarda en volver para devorar su presa sin dejar de guardar la puesta, no hay forma de hacer que la abandone. Supongo que en la naturaleza no hay asesinos, ni seres despiadados o crueles, supongo que en la naturaleza salvaje el bien y el mal no existen.