... También la he visto soportar fuerte calor buscando la sombra de su propia puesta, siempre estaba ahí, guardando su preciado tesoro hasta que el día 24 de Junio se produjo la eclosión. Contemplar a estos seres que no llegan a 2mm incluyendo las patas, dispersandose con el viento a un mundo inmenso y lleno de peligros, me produjo una sensación de profundo respeto.